| Author | Topic: Extracto Los Voladores (Read 535 times) |
brujo Junior Member
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Joined: Apr 2007 Gender: Male  Posts: 55 Karma: 0 |  | Extracto Los Voladores « Thread Started on Jun 2, 2007, 1:46pm » | |
‑La mente del volador huye para siempre cuando un chamán logra asirse a la fuerza vibradora que nos mantiene unidos como conglomerado de fibras energéticas. Si un chamán mantiene esa presión durante suficiente tiempo, la mente del volador huye derrotada. Y eso es exactamente lo que vas a hacer: agarrarte a la energía que te mantiene unido. Tuve la reacción más inexplicable que jamás hubiera imaginado. Algo en mí literalmente tembló, como si hubiese recibido una sacudida. Entré en un estado de miedo injustificado, el que inmediatamente relacioné con mi entrenamiento religioso. Don Juan me miró de la cabeza a los pies. ‑Temes la ira de Dios, ¿verdad? ‑dijo‑. Quédate tranquilo, ése no es tu miedo. Es el temor del volador, que sabe que harás exactamente como te digo. Sus palabras no me calmaron en absoluto. Me sentí peor. Comencé a convulsionarme de manera involuntaria, sin poder evitarlo. ‑No te preocupes ‑dijo don Juan de manera calma‑. Sé, de hecho, que esos ataques se extinguen de lo más pronto. La mente del volador no tiene concentración alguna. Después de un momento, todo paró, como lo había previsto don Juan. Decir nuevamente que estaba abrumado es un eufemismo. Ésta era la primera vez en mi vida, con o sin don Juan, que no sabía si iba o venía. Quería levantarme de la silla y caminar por la habitación, pero estaba mortalmente asustado. Estaba lleno de aserciones racionales, y a la vez repleto de un miedo infantil. Comencé a respirar profundo, mientras un sudor frío me cubría todo el cuerpo. De alguna manera se había desatado en mí una horrenda visión: sombras negras, fugaces brincando a mi alrededor, dondequiera que mirara. Cerré los ojos y me recliné sobre el brazo de la silla. ‑No sé para dónde mirar, don Juan ‑dije‑. Esta noche ha logrado realmente que me pierda. ‑Estás desgarrado por una lucha interna ‑dijo don Juan‑. Muy en lo profundo, sabes que eres incapaz de rechazar el acuerdo de que una parte indispensable de ti, tu capa brillante de conciencia, servirá de alimento incomprensible a unas entidades, naturalmente, también incomprensibles. Y otra parte de ti se opondrá a esta situación con toda su fuerza. »La revolución de los chamanes ‑continuó‑, es que se rehúsan a honrar acuerdos en los que no han participado. Nadie me preguntó si consentía ser comido por seres de otra clase de conciencia. Mis padres me trajeron a este mundo para ser comida, sin más, como lo fueron ellos; fin de la historia. Don Juan se levantó de la silla y estiró los brazos y las piernas. ‑Llevamos horas aquí sentados. Es hora de entrar en la casa. Yo voy a comer. ¿Quieres comer conmigo? Le dije que no. Mi estómago estaba revuelto. ‑Mejor vete a dormir ‑dijo‑ El bombardeo te ha devastado. No necesité que me insistiera. Me derrumbé en mi cama y caí dormido como un tronco. Ya en casa, a medida que pasaba el tiempo, la idea de los voladores se volvió una de las principales fijaciones de mi vida. Llegué a pensar que don Juan tenía toda la razón. Por más que intentara, no podía rechazar su lógica. Mientras más lo pensaba, y mientras más me observaba y hablaba con mis prójimos, la convicción era más y más intensa de que algo nos impedía toda actividad o interacción o pensamiento que no tuviese como punto focal, el yo. Mi preocupación, como la preocupación de cualquiera que yo conociera o con el que yo hablara, era el yo. Como no encontraba explicación para tal homogeneidad universal, concluí que la línea de pensamiento de don Juan era la más apropiada para elucidar el fenómeno. Me sumergí tanto como pude en lecturas de mitos y leyendas. Al leer, experimenté algo que nunca antes había sentido: cada uno de los libros que leí era una interpretación de mitos y leyendas. En cada uno de esos libros, una mente homogénea se hacía patente. Los estilos diferían, pero el impulso detrás de las palabras era homogéneamente el mismo: a pesar de ser el tema algo tan abstracto como los mitos y las leyendas, los autores se las arreglaban siempre para encajar afirmaciones acerca de ellos mismos. El impulso común detrás de cada uno de estos libros no era el tema que anunciaban; era, en su lugar, autoservicio. Nunca antes me había dado cuenta de esto. Atribuí mi reacción a la influencia de don Juan. La pregunta inevitable que me hacía a mí mismo era: ¿Será que don Juan me está influyendo para verlo de esta manera, o hay realmente una mente foránea dictándonos todo lo que hacemos? Viraba otra vez, obligadamente, a la negación, e iba como loco de negación a aceptación a negación. Algo en mí sabía que don Juan quería llegar a un hecho energético, pero algo de igual importancia en mí sabía que era todo un disparate. El resultado final de mi lucha interna vino bajo la forma de un presentimiento, la sensación de que algo peligroso e inminente se acercaba. Hice una gran cantidad de estudios antropológicos en el tema de los voladores en otras culturas, pero no encontré referencia alguna. Don Juan parecía ser la única fuente de información sobre el tema. La siguiente vez que lo vi, me apresuré a hablarle de los voladores. ‑He hecho lo posible por ser racional sobre el tema ‑dije‑, pero no puedo. Hay momentos en que estoy totalmente de acuerdo con usted acerca de los predadores. ‑Enfoca tu atención en las sombras fugaces que puedes ver ‑dijo don Juan con una sonrisa. Le dije a don Juan que esas sombras fugaces terminarían con mi vida racional. Las veía por todas partes. Desde que me había ido de su casa, era incapaz de dormirme en la oscuridad. Dormir con las luces encendidas no me molestaba en absoluto. Sin embargo, en cuanto las apagaba todo a mi alrededor comenzaba a dar saltos. Nunca veía figuras o formas completas. Todo lo que veía eran sombras fugaces negras. ‑La mente del volador no te ha abandonado ‑dijo don Juan‑. Ha sido seriamente injuriada. Está haciendo lo posible por restablecer su relación contigo. Pero algo en ti se ha roto para siempre. El volador lo sabe. El verdadero peligro está en que la mente del volador te puede vencer agotándote y forzándote a abandonar jugando con la contradicción entre lo que ella te dice y lo que yo te digo. »Te digo, la mente del volador no tiene competidores ‑continuó don Juan‑. Cuando propone algo, está de acuerdo con su propia proposición, y te hace creer que hiciste algo de valor. La mente del volador te dirá que lo que don Juan Matus te está diciendo es puro disparate, y luego la misma mente estará de acuerdo con su propia proposición. "Sí, por supuesto, es un disparate", dirás. Así nos vencen. »Los voladores son una parte esencial del universo ‑continuó‑, y deben tomarse como lo que son realmente: asombrosos, monstruosos. Son el medio por el cual el universo nos pone a prueba. »Somos sondas creadas por el universo ‑siguió, como si yo no estuviera presente‑, y es porque somos poseedores de energía con conciencia, que somos los medios por los que el universo se vuelve consciente de sí mismo. Los voladores son los desafiantes implacables. No pueden ser considerados de ninguna otra forma. Si lo logramos, el universo nos permite continuar. Quería que don Juan siguiera hablando. Pero sólo dijo: ‑El bombardeo terminó la última vez que estuviste aquí; no hay más qué decir acerca de los voladores. Es tiempo de otra clase de maniobra. Esa noche no pude dormir. Caí en un sopor liviano a la madrugada, hasta que don Juan me sacó de la cama, y me llevó a una caminata por las montañas. Donde él vivía, la configuración de las montañas era muy distinta a la del desierto de Sonora, pero me dijo que no me entregara a comparar, ya que después de caminar un kilómetro, todos los lugares del mundo son iguales. ‑Disfrutar del panorama es para gente que pasea en automóviles ‑dijo‑. Van a gran velocidad sin hacer ningún esfuerzo. Los panoramas no son para caminantes. »Por ejemplo, cuando vas en coche puedes ver una montaña gigantesca que te abruma con su belleza. La vista de esa montaña no te va a abrumar de la misma forma si la ves mientras vas de a pie; te va a abrumar de otra forma, especialmente si debes escalarla o rodearla. La mañana estaba muy calurosa. Caminamos por el lecho seco de un río. Una cosa en común entre este valle y el desierto de Sonora eran los millones de insectos. Los mosquitos y las moscas a mi alrededor parecían bombarderos suicidas que apuntaban a mi nariz, a mis ojos y a mis orejas. Don Juan me dijo que no les prestara atención a sus zumbidos. ‑No trates de espantarlos con tus manos ‑me lanzó en tono firme‑. Intenta que se alejen. Forma una barrera energética a tu alrededor. Estáte en silencio, y desde ese silencio se construirá la barrera. Nadie sabe cómo se hace. Es una de esas cosas que los chamanes llaman hechos energéticos. Para tu diálogo interno. Eso es todo lo que se necesita. »Quiero proponerte una idea un poco rara ‑continuó don Juan mientras caminaba delante de mí. Yo tenía que acelerar mis pasos para mantenerme cerca de él, y así no perderme nada de lo que él decía. ‑Tengo que insistir en que es una idea rara que encontrará en ti infinita resistencia ‑dijo‑. Debo advertirte que no la aceptarás con facilidad. Pero no por el hecho de que es rara debes rechazarla. Eres un científico social. Por lo tanto, tu mente está siempre abierta a la investigación, ¿verdad? Don Juan se estaba burlando de mí desvergonzadamente. Yo lo sabía, pero no me molestaba. Quizá porque él caminaba tan rápido y yo debía seguirle el paso haciendo tremendos esfuerzos, su sarcasmo se deslizaba sobre mí, y en lugar de molestarme, me hacía reír. Mi atención total estaba enfocada en lo que él decía, y los insectos, o bien dejaron de molestarme porque había intentado una barrera a mi alrededor, o porque estaba tan ocupado escuchando a don Juan, que ya no me molestaban sus zumbidos. ‑La idea rara ‑dijo lentamente, midiendo el efecto de sus palabras‑ es que todo ser humano en esta Tierra parece tener las mismas reacciones, los mismos pensamientos, los mismos sentimientos. Parecen responder de la misma manera a los mismos estímulos. Esas reacciones parecen estar en cierto modo nubladas por el lenguaje que hablan, pero si escarbamos esa superficie son exactamente las mismas reacciones que asedian a cada ser humano en la Tierra. Me gustaría que esto te causara curiosidad como científico social, por supuesto, y que veas si puedes explicar esta homogeneidad. Don Juan recolectó una serie de plantas. Algunas apenas eran visibles. Parecían ser algas, musgos. Mantuve abierta su bolsa y dejamos de hablar. Cuando tuvo suficientes plantas, se encaminó hacia su casa y comenzó a caminar a toda velocidad. Dijo que quería limpiar y separar esas plantas y ordenarlas antes de que se secaran demasiado. Yo me encontraba absorto pensando en la tarea que él me había delineado. Comencé por pensar si conocía algún artículo o trabajo sobre el tema. Supuse que debía investigarlo, y decidí que comenzaría por leer todo lo escrito sobre «carácter nacional». Me entusiasmé de manera fortuita con el tema, y quería volver en seguida a mi casa y emprender la tarea con seriedad; sin embargo, antes de llegar a su casa, don Juan se sentó en una saliente alta que daba sobre el fondo del valle. No dijo nada por un rato. No le faltaba el aire. Yo no comprendía por qué se había detenido a sentarse. ‑La tarea del día, para ti ‑dijo abruptamente, en tono de presagio‑, es una de las tareas más misteriosas de la brujería, algo que va más allá del lenguaje, más allá de las explicaciones. Hoy nos fuimos de caminata, hablamos, porque el misterio de la brujería debe ser amortiguado con lo mundano. Debe partir de la nada, y debe volver nuevamente a la nada. Ése es el arte del guerrero-viajero: pasar por el ojo de una aguja sin ser notado. Por tanto, prepárate acomodando tu espalda contra esta pared de roca, lo más lejos posible del borde. Estaré cerca de ti, en caso de que te desmayes o te caigas. ‑¿Qué está tramando, don Juan? ‑pregunté, y mi alarma era tan patente que en seguida bajé la voz. ‑¿Quiero que cruces las piernas y entres en un estado de silencio interno ‑dijo‑. Digamos que quieres averiguar qué artículos podrías buscar para desacreditar o comprobar lo que te he pedido que hagas en tu medio académico. Entra en el silencio interno, pero no te duermas. Éste no es un viaje al oscuro mar de la conciencia. Esto es ver desde el silencio interno. Me era bastante difícil entrar en un estado de silencio interno sin quedarme dormido. Luché contra el casi invencible deseo de dormir. Logré evitarlo, y me encontré mirando el fondo del valle desde la impenetrable oscuridad que me rodeaba. Y luego vi algo que me estremeció hasta los huesos. Vi una sombra gigantesca, quizá de un ancho de cinco metros, saltando en el aire y luego aterrizando con un golpe ahogado y silencioso. Sentí el golpe en mis huesos, pero no lo oí. ‑Son verdaderamente pesados ‑don Juan me dijo al oído. Me estaba agarrando del brazo izquierdo, lo más fuerte que podía. Vi algo, como una sombra de barro meneándose en el suelo, y luego dio otro salto, quizá de unos quince metros, y volvió a aterrizar con el mismo silencioso golpe. Estaba aterrorizado más allá de todo lo que racionalmente pudiera usar como descripción. Mantuve mis ojos fijos en la sombra saltando en el fondo del valle. Luego escuché un zumbido peculiar, una mezcla entre el sonido de un batir de alas, y el sonido de una radio que no ha sintonizado la frecuencia de una estación, y el golpe que siguió fue algo inolvidable. Nos sacudió a don Juan y a mí hasta los huesos ‑una gigantesca sombra de barro negra acababa de aterrizar a nuestros pies. ‑No te asustes ‑dijo don Juan en tono imperativo‑. Mantén tu silencio interno y la sombra se irá. Yo temblaba
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zimin0902 Guest
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binrui Junior Member
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Joined: Jun 2007 Gender: Male  Posts: 65 Karma: 0 |  | Re: Extracto Los Voladores « Reply #2 on Sept 18, 2007, 5:22am » | |
Es extremacedor este telato de "Sombras de barro", del lado activo del infinito,tanto más cuando mas se nos hace comprensible,porque al igual que a Carlos se nos puede hacer indignante la visión del volador,cuando uno quizás no se había percatado de su presencia antes,y uno se le puede tomar bastante a pecho como le sucedió a Carlos Castaneda.
Mas que indignante yo diría que es repugnante.Aunque en el fondo se debería estar agradecido puesto que es la manera en el que el universo pone a prueba la vida,no se puede dar las gracias porque el modo de acción causa repulsa.Me recuerda al "señor de los anillos II",en la forma de actuar al modo en el que uno de los protagonistas es conducido mediante engaños por ese ser repugnante a la gruta donde está la araña gigante,una vez dentro de la cuál se es presa seguro.
El volador es la forma en la que el universo pone a prueba la conciencia.Cuando nos alejamos de un nivel de conciencia hacia otro superior es el momento en el que se vé al volador.La indignación,la repugnancia es porque la sombra se nos hace patente,pero al fín la sombra que hoy nos horroriza,mañana nos puede producir risa.
Saludos
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binrui Junior Member
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Joined: Jun 2007 Gender: Male  Posts: 65 Karma: 0 |  | Re: Extracto Los Voladores « Reply #3 on Sept 18, 2007, 8:19am » | |
La descripción del volador de Don Juán es una descripción muy generica de un hecho que se produce en la naturaleza ,es la forma en la que un vidente explica la naturaleza de las cosas, en lo generico y no en la polaridad de lo concreto.
Pero si nos extrapolamos a lo concreto el volador nos puede mostrar como funciona la estructura del poder a nivel social,como se establecen las relaciones de poder entre las personas.Como se establecen las interacciones de los individuos en lo social,cuando se basan en una relación de poder basada en la mentira,o una relación basada en la verdad.
La estructura de la sociedad está lamentablemente gerarquizada en base a la mentira.Una gerarquizacion que debilita y consume a sus mienbros mas bajos por los que están arriba.Poco importa que el volador sea consciente de lo que hace o no.El volador consciente es el mas repugnante,pero los efectos del inconsciente que también lo hay son los mismos. En una sociedad gerarquizada de esa manera lo que verdaderamente interesa es la gerarquia del poder,es como sila estructura tomara vida propia y cogiera las riendas de todos sus componente debilitados.
Un guerrero no firma un acuerdo en el que no ha participado.La sociedad nos insta a que así lo hagamos.
Una sociedad ideal estaría formada por una comunidad en la que todos los miembros serian autonomos e independientes,y de esa forma todos participarian en el acuerdo.
El depredador nos mata,nos deja mas muertos que vivos para, llevarse la energianos deja algo de vida porque si no les seriamos inutiles,como hacen las arañas con sus presas,se las come vivas porque les gusta la sangre caliente.
Así es como se puede observar que funcionan las relaciones humanas,una relacion de depredador a depredador,fulano se ralaciona con mengano porque puede sacar algo.Fulano ata a mengano con la red de sus pensamientos,con la red de sus mentiras.
Muchas veces esta relación es muy sutil,el que depreda energía es incluso inconsciente de que lo hace.Otras veces es muy consciente e incluso aplica la estrategia para la consecución de su objetivo.
Se puede ver incluso en nuestro pequeño mundillo de guerreros de Castaneda que frecuentamos,como pequeños grupos basan una relación en la mentira,en una gerarquización en la que la estructura del poder establecido toma las riendas,y no en la premisa de que un guerrero no firma un acuerdo en el que no ha participado.Es triste ver como pululan "benefactores" por la red,formandose pequeñas sectas gerarquizadas en torno a esta figura.La inflación del ego es algo común en el proceso,y no son pocos a los que se le inflan a niveles estratosfericos,creyendose grandes hombres de conocimiento y naguales,cuando en realidad todo solo es una vuelta en el camino en la conciencia de un ser corriente.
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binrui Junior Member
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Joined: Jun 2007 Gender: Male  Posts: 65 Karma: 0 |  | Re: Extracto Los Voladores « Reply #4 on Sept 18, 2007, 8:42am » | |
Los muertos no permiten el paso a los vivos por el sendero que aquellos construyeron.El sendero está cerrado,ahora debes morir.
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binrui Junior Member
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Joined: Jun 2007 Gender: Male  Posts: 65 Karma: 0 |  | Re: Extracto Los Voladores « Reply #5 on Sept 19, 2007, 4:07am » | |
El tema del asunto del volador, puede que haya venido bién para ilustrar un tema importante,el macanismo de como funcionan las estructuras de poder en la interrelación de las personas.Lo que se busca en el proceso de alcanzar la totalidad de un individuo,es que dicho individuo llegue a ser una entidad autónoma e independiente.Es decir que llegue a alcanzar la integridad en el marco de las relaciones con las personas que le rodean..En este marco el individuo establece una relación desde la verdad de si mismo,no desde la mentira.Es por eso que entre los individuos íntegros no hay gerarquia,sino una relación de igualdad.Cuando no hay integridad es cuando se establecen relaciones de poder malsanas basadas en una geraquia. Un guerrero no firma acuerdos en los que no ha participado.Así es como se originan las sectas,por lo general un ignorante ilustrado que está bién informado es el benefactor,no es un verdadero benefactor (la palabra benefactor quiere decir alguien que hace el bién a otro),porque establece una gerarquia basda en la mentira.En este caso no cabría hablar de benefactor sino mas bién volador,alguien que nos debilita,que nos pone limites,tales como que no seremos libres si acaso no es él quién nos conduce .Alguien en definitiva que depreda energía.A veces el "benefactor" es consciente de que miente,ó miente conscientemente autojustificandose moralmente.Otras veces quizas no sea consciente,sino que simplemente se cree un conocedor de la verdad.Tiene un ego inflado,lo cual no deja de ser algo común,en este proceso de individuación.Son los que se quedan a medio camino,se creen grandes naguales o benefactores,y se rodean de un grupo de acólitos al que llaman octágono,pués al fin no hay gerarca si no hay un grupo de acólitos.Aparece de esa manera el grupo de "guerreros" o pequeña secta,cuya relación está basada en el miedo al gerarca y al orden establecido.Es una relación basada en la tiranía,en el miedo,pués en ella lo que verdaderamente interesa es el mantenimiento del orden gerarquico.Es como si la estructura de poder tomara vida propia,y en ella el mantenimiento de las relaciones de poder tomaran prioridad.En una estructura social sana el individuo es mas importante que la estructura.En definitiva el guerrero sale de un orden para meterse en otro,se queda a medio camino y no alcanza su ansiada libertad,no renuncia al acuerdo y firma sin participar en él. En la sociedad se establece el orden y la ralación de poder de la misma manera que se ha descrito
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HSH New Member
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Joined: Aug 2007 Gender: Male  Posts: 35 Karma: 0 |  | Re: Extracto Los Voladores « Reply #6 on Sept 27, 2007, 4:51pm » | |
I think the flyer has to do with the past. Like the past wanting to feed on our presence. (The past usually appears as black energy.)
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binrui Junior Member
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Joined: Jun 2007 Gender: Male  Posts: 65 Karma: 0 |  | Re: Extracto Los Voladores « Reply #7 on Oct 1, 2007, 2:11am » | |
Yo creo que el volador es como alguien a quién creemos conocer o reconocer,incluso llegamos a creer que ese alguien somos nosotros,pero que sin embargo no nos deja ser quién realmente somos.
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brujo Junior Member
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Joined: Apr 2007 Gender: Male  Posts: 55 Karma: 0 |  | Re: Extracto Los Voladores « Reply #8 on Oct 1, 2007, 9:26pm » | |
El volador es el que nos hace dudar de lo que podemos ser.
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